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2008-10-12 | DISCURSO DE PUESTA EN CIRCULACION

DAMAS Y CABALLEROS:

El profesor español Hipólito Escolar Sobrino, en su obra titulada: “Historia del Libro”, publicada por Ediciones Pirámide, S. A., en Madrid en el año 1984, nos introduce en el camino histórico de la civilización universal. Nos recuerda que los sumerios en la antigua Mesopotamia (actual República de Iraq), usando la tableta de arcilla y los signos cuneiformes, fueron sus probables inventores hace poco más de cinco mil (5,000) años.

Esa región del suroeste de Asia, ubicada entre los ríos Tigris y Éufrates, se identifica como la “cuna de la civilización” y el lugar de nacimiento de la escritura.

  El número de tabletas descubiertas, afirma, se aproxima al millón y está aumentando constantemente a causa de las excavaciones que se continúan haciendo. Las principales colecciones están en el Museo Británico, en el Louvre, en el de Berlín, en el de Estambul, en el de la Universidad de Filadelfia y en el de Bagdad. Estos museos esperan por nuestra visita personal o virtual.

Hasta 1449 y años posteriores, los libros eran difundidos a través de las copias manuscritas que de ellos hacían los copistas (monjes y frailes) a solicitud del clero, los reyes y otros altos dignatarios. Es a partir del año 1450 cuando el impresor alemán, Gutenberg, aporta sus tres innovaciones técnicas más relevantes a la Imprenta; es decir, la tinta, la prensa y los tipos móviles. El primer libro tipográfico impreso en el mundo fue, según se afirma, “El Misal de Constanza” y luego la Biblia de 42 líneas o Biblia de Mazarino, es una versión impresa de la Vulgata. La Vulgata es una traducción de la Biblia al latín vulgar, realizada a principios del siglo V de nuestra era por San Jerónimo.

El libro ha sido transformado, pues, de memoria de la humanidad en vehículo de rápida transferencia de la información reciente al alcance de todos.

 

EL CAMINO

  El general cartaginés, Aníbal Barca (247-183 a. C.), en el marco de la Segunda Guerra Púnica (218-201 a.C.) entablada entre Roma y Cartago motivada por el control comercial del Mar Mediterráneo, en momento de extrema dificultad buscando atravesar, como en efecto sucedió, España, las Galias (Francia) y los Alpes, sentenció: “Hallaré un camino o me lo abriré”.

  Cada uno de nosotros transita por el camino de la vida y lucha por llegar a la meta trazada consciente de que el sendero está colmado de vicisitudes, carencias, retos y oportunidades que se convierten en desafíos los cuales deben ser enfrentados con actitud positiva en todo momento, por adversas que sean las circunstancias.

  En ese contexto en el año 1980, cuando las recaudaciones del ISR en la República Dominicana fueron de sólo RD$181.2 millones de pesos, iniciamos un proceso de divulgación, mediante la realización de cursos de entrenamiento en la materia. Muy pronto advertimos una sentida necesidad nacional de información actualizada y veraz sobre el particular; y en consecuencia, emprendimos la tarea de publicar la primera edición de esta obra. En ese trayecto encontramos la mano amiga de muchas personas de bien que nos apoyaron decididamente y nos ayudaron a superar los múltiples obstáculos que se sucedían en el camino. Para todos ellos y para ustedes nuestro más sentido y profundo agradecimiento.

  Aquella era una etapa donde predominaban los procedimientos manuales en la publicación de un libro. Cada página diagramada se pegaba en una plancha y luego ésta se quemaba para imprimir la prueba de agua del texto a fin de que el autor hiciera la revisión final y su corrección si había lugar para ello. Muchas veces los errores ocurrían sucesivamente pegando las correcciones previas.

  En el año 1983, como se ha dicho, publicamos la primera edición del libro que hoy circula. Del contenido original del mismo a lo largo de sus 234 páginas sólo queda la historia, los principios doctrinales y algunas disposiciones legales. En tal virtud, podemos afirmar que  entregamos un libro nuevo de 446 páginas con título viejo.

 

          El libro mantiene invariable su estructura y metodología original; no obstante, su contenido abarca las trascendentales transformaciones que ha experimentado la Dirección General de Impuestos Internos, en el orden legal, tecnológico y administrativo, a partir de la publicación, en 1995, de la Quinta Edición de esta obra.

 

          Hoy, 25 años después, entregamos un documento valioso como sínte­sis para el especialista, actual y didáctico para el estu­diante, y completo para el contribuyente; pero distante de ser una enciclopedia.

 

UNA ANECDOTA

Propicia es la ocasión para recordar, a modo de homenaje póstumo, la siguiente Anécdota:

Don Manuel Pareja, a la sazón, experto impresor al servicio de la Editora Corripio, C por A. al conocer mi intención de publicar un libro y revisando el texto mecanografiado, me habló con la ternura de un padre, diciendo: “En cierta ocasión un novel escritor publicó un libro y al cabo de los seis (6) meses se encontró con un amigo y éste le dijo: ¡compré tu libro! y él contestó ¿Fuiste tú?”. Luego señaló la necesidad de tener espacio físico de almacenamiento y mucha paciencia. “Piénselo bien”, dijo. De ese diálogo nació una gran amistad y aceptando el reto ordenamos la impresión de 3,000 unidades.

 

 LA ERA DIGITAL

Las reflexiones precedentes se formulan para que los potenciales escritores establezcan claramente la diferencia entre los superados procedimientos manuales de otrora y los dispositivos electrónicos en la actualidad digital que experimentamos. De todos modos, conviene ejercitar el pensamiento sin dejarnos seducir por el “Copy Paste” que usamos con tanta frecuencia.

 DAR AL CESAR LO QUE ES DEL CESAR

  Desde el principio, por tratarse de un libro de impuesto, adoptamos como logo en la contraportada la balanza de la justicia y la moneda con la inscripción: “Dar al César lo que es del César”. Veamos su contexto histórico y reflexionemos al respecto.

  Desde los tiempos más remotos, los altos impuestos son considerados por los historiadores como una de las principales causas de guerras, revoluciones, rebeliones y decadencias de las grandes civilizaciones. El comercio y los tributos, como se recordará, son anteriores a la moneda y a los apellidos.

  La decadencia de la civilización egipcia, fue consecuencia en parte, de intolerables impuestos que detuvieron el proceso productivo.

  Roma, con su victoria sobre Cartago, emerge como el estado más poderoso del Mediterráneo Occidental y en esas circunstancias inicia la acuñación del denario en el transcurso de la Segunda Guerra Púnica (218-201 a. C) estimándose que el hecho ocurrió en el período (212-211 a. C.).

  Los primeros denarios romanos fueron acuñados en el sur de Italia y algo más tarde en Sicilia. Del denario, deriva el concepto “dinero”. Del dinero pasamos a la crucifixión.

            La crucifixión, tan utilizada por los romanos, era el método de asesinato legal más terrorífico, y de esta forma actuaba no sólo como método de ejecución, sino como advertencia a todo el que pensara vulnerar las leyes. Por eso la crucifixión era pública y en lugares abiertos, para que los cuerpos quedaran expuestos y todos pudieran ver el inhumano y despreciable castigo.

  En el año 7 de nuestra era los romanos crucificaron aproximadamente a 2000 judíos por  éstos rebelarse contra los altos impuestos que les cobraba el Imperio. Ese hecho de terror dimensiona la intención de los fariseos con la pregunta que décadas después, en ese contexto, les formularon a Jesucristo, tal como aparece en la Biblia.

  Ellos dijeron: “Maestro, sabemos que eres veraz y que no te importa por nadie, porque no miras la condición de las personas, sino que enseñas con franqueza el camino de Dios:”

“¿Es lícito pagar tributo al César o no? ¿Pagamos o dejamos de pagar?” El dándose cuenta de su hipocresía, les dijo: “¿Por qué me tentáis? Traedme un denario, que lo vea.” Se lo trajeron y les dice: “¿De quién es esta imagen y la inscripción? Ellos le dijeron: “Del César.” Jesús les dijo: “Lo del César, devolvédselo al César, y lo de Dios, a Dios.” (Marcos 12, 13-17).

Tan sabia respuesta dejó una gran enseñanza para todos.

 LAS RECAUDACIONES

            En el Apéndice No.3 de la edición que hoy circula, se presentan las recaudaciones del ISR, año por año, desde 1950 hasta el 2007. Durante el período 1950-1991 (41 años) el monto recaudado por este concepto ascendió a RD$9,173.00 millones.

  El 16 de mayo del 1992, con la publicación del Código Tributario, se inició un proceso de trascendente transformación sobre la materia. A partir del año 2001, con la aplicación de la Ley No.11-01 de Amnistía Fiscal, y la Ley No.147-00 de Reforma Tributaria, se continuó profundizando el proceso y se aumentó la frecuencia del pago de los anticipos para las personas jurídicas de tres (3) a doce (12) en el período fiscal.

  A partir del año 2003, las compañías telefónicas, que tributaban por el CANON, se incorporaron al pago del Impuesto sobre la Renta, por el método ordinario, según las cifras oficiales de la DGII, y se aplicó una especie de amnistía, por vía administrativa, con la Norma General No.4-03, de fecha 3 de septiembre del 2003.

Las sucesivas reformas tributarias con la aprobación de las leyes Nos.288-04; 557-05; 227-06; 494-06; 495-06; 183-07 de amnistía fiscal y otras, incrementaron nominalmente las recaudaciones de este impuesto. En el período 1992-2007 (15 años) el monto recaudado ascendió a la suma de RD$237,189.92 millones.

Queda pendiente determinar, para que la comparación resulte más objetiva, el crecimiento real, su equivalencia en dólares norteamericanos por efecto de la tasa de cambio, y su impacto en los niveles de la presión tributaria cada año.

 LA ADMINISTRACION TRIBUTARIA

La Dirección General de Impuestos Internos (DGII), merece nuestro reconocimiento por el trabajo realizado en búsqueda de la transparencia y el cabal y oportuno cumplimiento de las obligaciones fiscales de los contribuyentes.

  De la evaluación técnica que hace la DGII a las declaraciones juradas correspondientes al ejercicio fiscal 2007 presentadas por las personas jurídicas en el cursante 2008 dentro del plazo establecido por la Ley o habilitado por la Administración; ha surgido la notificación oficial masiva por supuestas o reales inconsistencias. La mayor parte de esas comunicaciones, a las que hemos tenido acceso, se refieren a la forma de presentación de la información que al conciliarse carecen de interés fiscal.

  Existen partidas en los registros contables que por su naturaleza no están sujetas al Número de Comprobante Fiscal (NCF), tales como la depreciación y los pagos al exterior con retención en la fuente. Cuando el oficial actuante sólo revisa los comprobantes fehacientes con NCF y no toma en cuenta la indicada realidad notifica inconsistencia sin fundamento. De todos modos, el punto debe ser aclarado debidamente, pues, tratándose de un proceso nuevo y masivo puede inducir a error tanto de la  DGII como del contribuyente al remitir las informaciones.

  Hemos detectado casos, cuya fecha de cierre de la empresa es diferente al 31 de diciembre, donde el oficial actuante notifica inconsistencia inexistente al comparar las cifras de una porción del año anterior a la vigencia del NCF. Estas observaciones, de ser ponderadas y atendidas, ayudan a mejorar la bien ganada imagen de la DGII en este proceso de transparencia.

 

REDUCCIÓN DE TASAS EN IMPUESTOS AL CONSUMO

Finalmente, la realidad actual del Impuesto sobre la Renta en la República Dominicana en el marco de las vigentes disposiciones legales, reglamentarias, normativas y tecnológicas que está aplicando la Dirección General de Impuestos Internos en su plan de control antievasión, que avanza con el Número de Comprobante Fiscal (NCF) y el uso gradual de las Impresoras Fiscales a partir del año 2009, deberá conducir a la reducción de las tasas de algunos impuestos al consumo tanto generales como selectivos y a la eliminación de excepciones, exenciones y exoneraciones para equilibrar la carga tributaria, estimular la producción, el empleo y el consumo, e incrementar las recaudaciones de manera sostenible en el tiempo.

 

Muchas gracias.